Autores


Charles Baudelaire (1821-1867)
Autor, con sus tan sublimes como satánicas y angustiantes Fleurs du mal, de una de las obras fundamentales en la evolución de la poesía moderna, Charles Baudelaire ha pasado a la historia como el arquetipo del "poeta maldito". De vida bohemia y disipada, en contradicción con la moral dominante, su trabajo, que abreva tanto de las fuentes más oscuras del romanticismo como de las alucinadas obras de Edgar Allan Poe, sirvió de base para movimientos estéticos como el simbolismo y el decadentismo, además de haber participado en un incipiente parnasianismo y de ser mencionado entre las numerosas y dispares fuentes del surrealismo.
· Las flores del mal

Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870)
Principal figura, junto a Espronceda, del romanticismo español, Bécquer es recordado hoy por sus dispares Rimas, pero lo más valioso de su obra se concentra, especialmente, en la inigualable prosa de la que hizo gala en sus fantásticas Leyendas y en las no menos importantes Cartas desde mi celda, prosa en la que la lengua castellana alcanza por momentos cotas insuperables de sombría belleza.
· El monte de las ánimas
· El rayo de luna
· Las hojas secas

Lord Byron (1788-1824)
Figura clave del movimiento romántico que revolucionó Europa a comienzos del siglo XIX, el aristocrático Byron no sólo legó a la posteridad una de las biografías más ricas y notables del período, sino sobre todo una invalorable obra poética en la que, tras la perfección de sus versos y las tormentas internas de sus sublimes y contradictorios "héroes byronianos", vertió todo su inmortal dolor, su desdén por un bajo mundo con el que nada tenía en común, su amargo pesimismo, su solitario orgullo, y sus románticos anhelos de gloria y libertad.
· Oscuridad
· Manfred
· Caín

François-René de Chateaubriand (1768-1848)
Considerado, gracias a sus obras Atala y René, el fundador del romanticismo en la literatura francesa, el vizconde de Chateaubriand se destacó por una escritura que rompía los moldes de la época mediante su extremada melancolía, su afinidad con la naturaleza y su análisis de las subterráneas corrientes emocionales del hombre. De más vasto alcance y aliento fueron sin embargo sus obras El genio del cristianismo y Memorias de ultratumba, además de varios de sus dispersos poemas breves, entre los que pueden encontrarse piezas de inusitada belleza nocturna y solitaria.
· La primavera, el verano y el invierno
· El bosque

Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832)
A través del movimiento Sturm und Drang, que lo unió a Schiller, Goethe fue uno de los principales impulsores en suelo alemán del romanticismo, movimiento que terminó de hacer eclosión a través de su influyente novela epistolar Werther. Figura cimera de las letras occidentales de todos los tiempos, Goethe cultivó la poesía, la novela, el ensayo científico y el drama, destacándose con solidez en todos los campos por medio de obras como Egmont, Wilhelm Meister, La novia de Corinto, Diván de Oriente y Occidente y su inmortal Fausto.
· El rey de los elfos
· Soledad

Joris-Karl Huysmans (1848-1907)
Novelista francés que, tras un inicio marcado por su adscripción a la corriente naturalista, no tardó en romper con todos los cánones establecidos para erigirse, a través de sus novelas À rebours (A contrapelo) y Là-bas (Allá lejos), en una de las principales figuras del movimiento decadentista de fines del siglo XIX. Tras ello, al igual que Gilles de Rais tras los crímenes descriptos en Allá lejos, cayó en un oscuro final signado por su tendencia al misticismo. Otras de sus novelas destacadas fueron En rada, Aguas abajo, En ruta y La catedral.
· Allá lejos

Tomás de Iriarte (1750-1791)
Poeta, dramaturgo, traductor, polemista y músico del neoclacisismo español, la figura de Tomás de Iriarte se erige como la del principal fabulista, junto a Samaniego, de la literatura hispana. Su obra capital a este respecto es la de sus Fábulas literarias, un riquísimo y original compendio de piezas en las que suma un fin pedagógico a una crítica tan mordaz cuan deliciosa de muchos de los vicios y excesos propios de escritores, críticos y lectores por igual.
· Fábulas literarias

John Keats (1795-1821)
Junto a Lord Byron y P. B. Shelley, Keats fue el principal exponente de la segunda generación de poetas románticos ingleses. Su obra, teñida de un melancólico lirismo, abarca poemas mayores de inspiración helénica, romances de ambiente medieval, baladas, canciones y un sinnúmero de valiosos sonetos, pero es principalmente recordada por sus cinco inmortales odas meditativas.
· La Belle Dame sans Merci
· Oda a una urna griega
· Oda a un ruiseñor
· Himno a Pan
· Lamia
· Hiperión

Alphonse de Lamartine (1790-1869)
Principal figura de la poesía romántica francesa, Lamartine supo expresar sus lúgubres sentimientos de desolación, de dolor, de nostalgia, de angustia y de mortalidad en un conjunto de bellísimos poemas, la mayoría de los cuales se encuentra recogida en sus notables Meditaciones poéticas, obra que despertaría la inmediata admiración de sus contemporáneos y que haría a su autor digno de perenne renombre. También incursionó con fortuna en el género narrativo mediante obras como Graciela y Rafael.
· Meditaciones poéticas

Conde de Lautréamont (1846-1870)
De corta vida y breve obra, el escritor franco-uruguayo Isidore Ducasse, conocido universalmente como el Conde de Lautréamont, alcanzó a redactar una de las más geniales consecuencias del culto romántico a la oscuridad y el mal: Los cantos de Maldoror, alucinado compendio de poemas en prosa dedicados a eternizar los crímenes del horrendo "hermano de la sanguijuela". Rescatada del olvido por los surrealistas, esta obra maldita corona la búsqueda del arquetipo satánico llevada a cabo por varias generaciones de escritores.
· Los cantos de Maldoror

Giacomo Leopardi (1798-1837)
El conde Leopardi fue la más eximia figura del romanticismo italiano, muy por encima de Alessandro Manzoni y Ugo Foscolo. De una poesía pesimista, oscura, nostálgica, afligida, melancólica, negativa, que transmite con facilidad los sentimientos de pequeñez y dolor del hombre frente al universo infinito y al ciego cosmos, su obra se ve inmortalizada gracias a sublimes piezas de vibraciones metafísicas que se reúnen principalmente en sus Cantos y en una variada colección de diálogos filosóficos titulada Opúsculos morales.
· Cantos

Howard Phillips Lovecraft (1890-1937)
Consagrado como uno de los más eminentes maestros en el cuento de horror, Lovecraft ha legado una obra de inigualable poder evocador que puede dividirse en tres esferas: la de los cuentos góticos o de Arkham, que siguen en la tradición del cuento de terror clásico, la de los relatos oníricos, que presentan claras influencias de la narrativa de Lord Dunsany, y la de los Mitos de Cthulhu, que fueron su principal y más destacado aporte personal al género.
· El extraño

John Milton (1608-1674)
Además de ser el más grande exponente de la poesía inglesa junto a Shakespeare, Milton fue sobre todo uno de los más eximios e inmortales poetas épicos de todos los tiempos junto a Homero, Dante y Virgilio. Su obra capital, el Paraíso perdido, fue una influencia mayor en la literatura universal merced a la incomparable figura de Satán, uno de los primeros héroes románticos de la historia. Otras obras destacables del autor fueron Lycidas, Comus, Samson Agonistes, Paradise regained, L'Allegro e Il Penseroso.
· L'Allegro / Il Penseroso
· El paraíso perdido

Alfred de Musset (1810-1857)
Pese a haber sido, junto a Chateaubriand, Lamartine, Vigny, Hugo y Nodier, una de las figuras más destacadas del romanticismo francés, Alfred de Musset, autor de poesías, dramas y novelas de inclinación fuertemente melodramática, cuenta con una muy pobre difusión en nuestro idioma que condena a su obra a un inevitable e inmerecido olvido. La Confesión de un hijo del siglo y sus cuatro poemas reunidos bajo el título de Las noches, considerados emblemáticos del romanticismo europeo, son de lo más destacable de su producción.
· Las noches

Edgar Allan Poe (1809-1849)
Posesor de un intelecto deslumbrante y de una prosa altamente poética, Poe revolucionó con los puntos más álgidos de su narrativa muchos de los parámetros del cuento corto, trazando además, con algunas de sus más tétricas obras ya en verso o en prosa, de opresivas atmósferas desarrolladas por una alucinada primera persona, los senderos que luego transitarían la mayoría de los escritores inclinados a lo macabro.
· El cuervo
· La durmiente
· Ulalume
· Solo
· Morella

Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645)
Destacada figura dentro del Siglo de Oro de las letras españolas y cumbre de las postrimerías del período barroco, Quevedo fue, junto al genial Baltasar Gracián, el principal escritor del movimiento conceptista, opuesto al culteranismo que encarnaba Góngora De su obra, por lo general descarnada y mordaz como pocas, destacan principalmente Los sueños, La hora de todos, La culta latiniparla, El buscón, la Aguja de navegar cultos, y un sinnúmero de poemas de inigualable factura que varían de lo moral a lo satírico.
· Califica a Orfeo para idea de maridos dichosos
· Refiere su nacimiento y las propiedades que le comunicó

William Shakespeare (1564-1616)
Considerado el más excelso escritor en lengua inglesa, la inigualable y poderosa obra de este inmortal autor puede dividirse en comedias (entre las que se cuentan El mercader de Venecia y La tempestad), dramas históricos (cuyas principales piezas se dividen en dos tetralogías, de las cuales destaca la que reúne las tres partes de Enrique VI y concluye con Ricardo III) y tragedias (encabezadas por las inmortales Coriolano, Hamlet, Romeo y Julieta, Antonio y Cleopatra, El rey Lear, Julio César y Macbeth).
· Ser o no ser
· El sueño de un rey

Percy Bysshe Shelley (1792-1822)
Pese a ser menos recordado que su esposa Mary, autora del clásico Frankenstein, P. B. Shelley puede considerarse, sin embargo, como una de las cúspides de la lírica inglesa y universal de todos los tiempos. De espíritu revolucionario, su poesía, alada por una emotividad poco común en la tradición británica, derivó con el tiempo en encendidos llamados a evasiones hacia ideales e inalcanzables mundos de belleza natural.
· Líneas: "La fría tierra se durmió debajo..."
· Invocación a la Miseria
· Ozymandias
· Oda al Viento Oeste
· A una alondra
· Adonais

Clark Ashton Smith (1893-1961)
Artista multifacético (se dedicó a la poesía, la pintura, la escultura y la literatura de horror y fantasía), Clark Ashton Smith ha pasado a la historia por su amistad con Lovecraft y su contribución, con relatos de una prosa altamente poética y exotista, a los Mitos de Cthulhu. Entre sus ciclos de relatos, de una deslumbrante fantasía que conjuga horrores cósmicos con ensueños dunsanianos, destacan los de Hiperbórea y Averoigne.
· Desde las criptas de la memoria
· Ubbo-Sathla

Algernon Charles Swinburne (1837-1909)
Principal exponente poético, junto a los hermanos Rossetti, del prerrafaelismo, movimiento pictórico y literario británico que también dio eximios pintores como Waterhouse o Millais, y que abrevaba en la antigua poesía italiana, en Edmund Spenser y en las obras medievales de John Keats, Swinburne fue un escritor que rompió en muchos aspectos con los moldes y formalismos de su época y que se destacó también como un lúcido crítico literario. Lo mejor de su obra se centra en sus Poemas y baladas y en su drama Atlanta en Calidón.
· El jardín de Proserpina
· Nefelidia

Lord Tennyson (1809-1892)
Alfred Tennyson fue uno de los mayores poetas que Inglaterra dio al mundo. Su obra, que fue unánimemente aclamada durante el período victoriano pero que perdió mucho del favor del público luego, abordó con frecuencia temáticas mitológicas y subjetivas, pero por sobre todo se inclinó al mundo medieval. Sin duda, lo más acabado y lo más olvidado de su obra son sus Idilios del rey, magistralmente ilustrados por Gustave Doré, en los que se sumerge en las leyendas sobre el Rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda.
· Lágrimas, vanas lágrimas
· Titono

Mathilde Wesendonck (1828-1902)
Poetisa alemana recordada únicamente por los cinco poemas (Der Engel, Stehe still!, Im Treibhaus, Schmerzen y Träume) a los que Richard Wagner puso música para conformar sus célebres Wesendonck Lieder, que le sirvieron como estudios para su impresionante ópera Tristan und Isolde y su búsqueda, influida por las ideas de Gluck y Schopenhauer, de la "melodía infinita". Sin lugar a dudas, Schmerzen (Aflicciones), el poema más poderoso y nietzscheano del set, es una joya aparte entre todos ellos.
· Aflicciones